La tecnología
UWB no es para nada nueva, es conocida desde los años 1960s,
aunque el término
de ultra banda ancha es bastante nuevo, pues tradicionalmente era
conocida por
modulación en banda base, sin portadora o impulsos radio.
Desde los años 1980s
ha sido además ampliamente utilizada, aunque casi
exclusivamente en el entorno
militar. Dentro de este campo, sus dos grandes aplicaciones han sido el
radar y
la localización, ya que los dispositivos UWB pueden ser
utilizados para medir
con gran precisión distancias y para capturar
imágenes de alta resolución de
objetos enterrados bajo tierra o detrás de superficies.
Entre las principales
aplicaciones de UWB en el sector gubernamental y militar cabe destacar:
dispositivos radio con baja probabilidad de intercepción y
detección para
equipos tácticos de combate, comunicaciones a bordo de
aeronaves,
comunicaciones con baja probabilidad de intercepción y
detección sin visión
directa por ondas de superficie, altímetros y radares
anticolisión, etiquetas
activas para control de presencia y logística, radares de
detección de
intrusiones, sistemas precisos de geolocalización, enlaces
para comunicaciones
en vehículos autónomos y robotizados, e
intercomunicadores con baja
probabilidad de intercepción y detección.
Evidentemente,
estas aplicaciones también podrían ser
fácilmente extendidas al mercado
corporativo, principalmente en servicios de emergencia, vigilancia,
sanidad,
seguridad o construcción. El principal impedimento que se
tenía para ello en
los inicios de su desarrollo, es que los equipos UWB eran muy caros, debido a la
utilización de componentes
discretos en los circuitos electrónicos antes de la
aparición de los circuitos
integrados. Sin embargo la situación ha cambiado
drásticamente, y los
dispositivos UWB son muy competitivos, no sólo para
aplicaciones corporativas
sino también domésticas, gracias a: bajo coste,
bajo consumo, gran ancho de
banda, alta seguridad, y la inexistencia de interferencias con otras
tecnologías. En aplicaciones comerciales la forma de
trabajar de los
dispositivos UWB será muy similar a la de los dispositivos
Bluetooth, es decir,
cada dispositivo es capaz de detectar y comunicarse de forma segura con
cualquier otro dispositivo de su entorno.
Entre las
principales aplicaciones comerciales civiles de UWB cabe destacar:
redes
inalámbricas WPAN y WLAN de alta velocidad, redes en el
hogar, aplicaciones GPR
(Ground Penetrating Radar), radares y sistemas
anticolisión para
aviación civil, sensores anticolisión para
vehículos móviles, etiquetas activas
para sistemas inteligentes de transporte e identificación
sin contacto,
sistemas de monitorización industrial en planta, y sistemas
de posicionamiento
de alta precisión.
De entre las
aplicaciones tradicionales que pueden ser cubiertas por UWB, cabe
destacar la
interconexión de dispositivos electrónicos e
informáticos en el hogar y en las
oficinas. Mediante UWB se alcanzarán inicialmente
velocidades de hasta 200
Mbps, permitiendo en un futuro velocidades de varios Gbps, superando
ampliamente los actuales 54 Mbps de Wi-Fi. Es por lo tanto una
tecnología ideal
para ser empleada en los decodificadores de TV por cable y
satélite y los
módems ADSL, posibilitando el acceso a Internet de banda
ancha desde cualquier
PC o dispositivo del hogar y la distribución de la
señal de vídeo y audio
codificada a todos los aparatos de televisión del hogar.
También resulta muy
útil para la comunicación entre distintos PC o
entre éstos y sus periféricos
remotos. El alto ancho de banda ofrecido por UWB lo convierte
también en una
alternativa muy atractiva para la integración de las
tecnologías inalámbricas
de área personal como medio de acceso a los sistemas
móviles celulares 3G, pues
además no se verían sensiblemente afectados ni el
precio ni la autonomía de los
terminales móviles.
Como ocurre
con cualquier otra tecnología, siempre hay aplicaciones de
UWB que podrían ser
mejor satisfechas mediante otras alternativas. Como principal
desventaja en el
sector residencial y empresarial de UWB está su lenta
estandarización y su
escasa implantación en el mercado. Por otro lado, las
distancias máximas
soportadas estarán en torno a los 20 metros, siendo por lo
tanto una tecnología
prácticamente WPAN. Por ello, para aplicaciones WLAN que no
tengan que ver con
el radar o la localización, Wi-Fi será una
alternativa generalmente más
rentable, con un ancho de banda de
hasta
54 Mbps y unas distancias cubiertas de más de 100 metros.
Del mismo modo, para
comunicaciones inalámbricas de área metropolitana
(WMAN - Wireless
Metropololitan Area Network), WiMax (IEEE 802.16) es la mejor
alternativa,
soportando anchos de banda de hasta 75 Mbps y cubriendo distancias de
hasta 50
Km. En el entorno WPAN, existen otros competidores, como Bluetooth,
HomeRF o
ZigBee; aunque la alternativa más atractiva en precio y
prestaciones es sin
lugar a dudas UWB. No obstante, Bluetooth está muy extendido
en el hogar, sobre
todo en teléfonos móviles y PDA, donde es
utilizado para la sincronización de
la agenda de contactos de estos dispositivos con la del correo
electrónico del
PC o como sistema de manos libres inalámbrico dentro de
vehículos.

Figura
2: UWB frente a otras tecnologías inalámbricas.