La tecnología líder del
transporte óptico: SDH (I)
Autor:
Ramón Jesús
Millán Tejedor
Publicado
en Comunicaciones World nº 156, IDG Communications
S.A., 2001
Introducción

Durante
los
últimos años diversos factores han propiciado el
importante desarrollo
tecnológico de todos los equipos y servicios relacionados
con el mundo de las
telecomunicaciones: grandes avances técnicos,
liberalización del sector,
crecimiento de la red Internet y de la telefonía
móvil personal, reducción de
las barreras culturales, fuertes crecimientos de las
economías de los países
desarrollados, etc.
Pero
de todos estos fenómenos, el de mayor éxito es,
sin lugar a dudas, el acceso a Internet, con unas tasas de
crecimiento del número de usuarios y del tráfico
superiores al 100% y 200%
anuales, respectivamente; y según datos de Nielsen/Neta
Ratings, con alrededor
de 407 millones de usuarios actualmente en el mundo, de los cuales 4,6
millones
pertenecen a España. Pero, por otro lado, la
aparición y proliferación de
novedosas tecnologías de acceso (Gigabit Ethernet,
cablemódems, ATM, RDSI,
ADSL, LMDS, UMTS, etc.), que permitirán ofrecer a los
usuarios servicios
interactivos y multimedia de diversa índole
(videoconferencia, televisión
digital de alta definición, transmisión de
grandes cantidades de datos entre
computadoras y terminales móviles remotos, etc.);
supondrán un incremento de la
demanda de ancho de banda de más del 300% de 8 a 10
años, según un reciente
estudio de RHK.
Para
soportar
este enorme tráfico de banda ancha, es totalmente necesario
incrementar la
capacidad de las actuales redes de troncales de telecomunicaciones. La
misión
de estas redes troncales es transportar el tráfico de las
diferentes fuentes
mediante la compartición de los sistemas de
transmisión y de conmutación entre
los distintos usuarios. Es decir, concentran y distribuyen el
tráfico generado por todos los usuarios a través
de sus redes de acceso.
En
nuestros
días se utilizan diferentes tecnologías en las
redes de troncales, basadas
todas ellas en la fibra óptica como medio de
transmisión. El atractivo de
la fibra óptica, y en particular de la fibra
óptica monomodo, se basa en su baja atenuación,
alto ancho de banda, fácil instalación,
inmunidad a interferencias, alta seguridad de la señal,
aislamiento eléctrico,
y posibilidad de integración.
Mercado de SDH

En estos
momentos, los operadores de telecomunicaciones, tras varias pruebas
piloto
durante los primeros años de 1990s, están
introduciendo ampliamente sistemas
SONET/SDH en sus redes. El mercado de sistemas SDH/SONET se estima que
pasará
de los 11.890 millones de dólares del año 1999 a
los 31.260 millones de dólares
en el 2004, de acuerdo con el grupo Cahners In-Stat. De los 11.890
millones de
dólares en 1999, el mercado europeo totalizó
alrededor de 4.600 millones de
dólares.
Entre
los
principales fabricantes y suministradores de sistemas SDH
están: Alcatel, Fujitsu, Lucent, Marconi, Nortel, Ericsson,
Siemens y
Tellabs. La cuota de mercado mundial de sistemas SONET/SDH de cada uno
de ellos durante el año 1999, según datos de
Probe
Research, se muestra en la Figura 1. Los
principales suministradores actuales de sistemas SDH en
España, son: Alcatel,
Ericsson y Lucent. Estos tres fabricantes son los únicos
proveedores de la red
SDH más importante de nuestro país, la construida
por Telefónica de España, con
más de 15.000 sistemas de hasta 2,5 Gbps en servicio.
Telefónica fue, además,
una de las primeras operadoras del mundo en introducir sistemas SDH de
2,5
Gbps; pues sus pruebas en campo con esta tecnología
empezaron durante 1990, con
el fin de prepararse ante la demanda de ancho de banda que los medios
de
comunicación iban a requerir durante los Juegos
Olímpicos de Barcelona en 1992.
Durante el año 2001, Telefónica ha empezado a
introducir en sus redes SDH los
sistemas trabajando a 10 Gbps. Por otro lado, Alcatel
también suministra
principalmente a Ono y a Uni2, Ericsson a R y a Canarias Telecom , y
Lucent a
Madritel y a Supercable.

Figura
1: Mercado de SONET/SDH en 1999 por fabricantes.
El
mercado de SONET/SDH continuará creciendo en los
próximos años, aunque las
tecnologías competitivas ganarán cuota de
mercado, sobre todo la DWDM a partir
del año 2003. El mercado de la DWDM alcanzará los
21.500 millones de dólares en
el año 2004, partiendo de los más de 4.000
millones de dólares en 1999, según
Cahners In-Stat.
En efecto, el
mercado de SONET/SDH está compuesto por un gran
número de suministradores de
equipos que se han visto favorecidos por la liberalización
del mercado de las
telecomunicaciones y las necesidades crecientes de ancho de banda. No
obstante,
una vez estabilizado el mercado, los ganadores de los contratos de
suministros
de equipos SONET/SDH serán aquellos que hayan conseguido en
los próximos años:
- Reducir
significativamente el tamaño y coste de los equipos.
- Soportar
de
forma eficiente no sólo transmisiones de voz, sino
también de datos y de vídeo.
- Integrar
la
gestión de las redes SDH con la de las redes DWDM.
- Proporcionar
un
servicio de suministro y puesta en marcha rápido y fiable a
los clientes.
- Llegar
el
primero al mercado con productos de calidad.
Evolución

En
los
primeros años, donde el único servicio ofrecido a
los abonados era el de la
telefonía analógica, se utilizaba la
multiplexación por división en frecuencia
o FDM (Frecuency Division Multiplexing)
para transportar un largo número de canales
telefónicos (de 4 KHz) sobre un
único cable coaxial. La idea era modular cada canal
telefónico en una
frecuencia portadora distinta para desplazar las señales a
rangos de frecuencia
distintos.
Con
el
advenimiento de los circuitos semiconductores y la creciente demanda de
capacidad telefónica, apareció un nuevo
método de transmisión denominado MIC (Modulación de Impulsos Codificados)
o
PCM (Pulse Code Modulation) en los
1960s.
Mediante PCM fue posible la utilización múltiple
de una única línea por medio
de la multiplexación por división en el tiempo o
TDM (Time Division Multiplexing),
consistente en segregar muestras de cada señal en ranuras
temporales que el receptor puede
seleccionar mediante un reloj correctamente sincronizado con el
transmisor.
Para ello, la señal telefónica es digitalizada,
es decir, convertida en una
rista de bits para su transmisión por el cable de cobre. La
señal vocal analógica es limitada en la banda de
0,3 a 3,4 KHz
(su ancho de banda es, por lo tanto, de 3,1 KHz), muestreada a una
frecuencia
de 8 KHz (es decir, se toma una muestra cada 125 ms),
cuantificada,
codificada, y después transmitida a una tasa
binaria de 64 Kbps. La tasa
binaria de 2.048 Kbps (2 Mbps ó E1) es el resultado de
multiplexar 30 canales
en la misma trama con la necesaria información de
señalización. Esta es la
denominada tasa primaria y es utilizada en todo el mundo.
Sólo en Estados
Unidos, Canadá y Japón, se utiliza una tasa
primaria de 1.544 Kbps (1,5 Mbps ó
T1), que resulta de la combinación de 24 canales en vez de
30.
El primer
estándar de transmisión digital fue PDH (Plesicronus
Digital Hierarchy)
o JDP (Jerarquía
Digital Plesiócrona), apareció durante
los últimos años 60 y
primeros 70. Los equipos PDH han copado el mercado de la
transmisión,
aún a principios de 1990, estando actualmente en
pleno declive frente a
SDH y DWDM, salvo en sistemas vía radio. La tasa de
bit
de transmisión mínima o primaria utilizada era de
2 Mbps en Europa y 1,5 Mbps
en USA y Japón, lo cual corresponde a 30 y 24 circuitos
telefónicos,
respectivamente. También eran posibles tasas de bit
superiores multiplexando
dichas señales, como se muestra en la Figura
2
para las normas europea, norteamericana y japonesa.
Las tasas de bit en cada una de las normas no coinciden, y las
superiores a 140
Mbps, como por ejemplo los 565 Mbps de la norma europea, son en todas
ellas
propietarias; es decir, no han sido estandarizadas.
Por otro, los códigos de
línea son específicos de cada suministrador, de
forma que equipos de diferentes
fabricantes son incompatibles entre sí. Esta falta de
compatibilidad entre las
distintas normas PDH y la adopción de estándares
propietarios por parte de los
fabricantes, dificultaba la interconexión entre redes de
incluso un mismo
operador y es una de las principales limitaciones que presentaba PDH.
El
método de
multiplexación en PDH se basa en entrelazado de bit. Por
otro lado, la red de
PDH es plesiócrona (casi síncrona), es decir, no
todas las señales
multiplexadas proceden de equipos que transmiten a la misma velocidad
debido a
variaciones en los tiempos de propagación, falta de
sincronización entre las
fuentes, etc.; lo cual obligaba a implantar complicadas y caras
técnicas de
relleno, consistentes en la reserva de una capacidad de
transmisión superior a
la requerida, para eliminar la falta de sincronismo. Para ello, se
utilizan
bits de justificación, de modo que añadiendo o
quitando estos bits, se pueden
igualar las velocidades de las fuentes.
La operación de inserción y
extracción,
se realiza al multiplexar y demultiplexar en cada uno de los niveles de
la
jerarquía. Esto supone que para extraer una señal
de 64 Kbps dentro de una
trama de nivel superior, se deban demultiplexar todos los niveles uno a
uno,
identificando los bits de relleno, hasta el nivel inferior; de la misma
forma,
para insertar una señal nueva de 64 Kbps se debe
demultiplexar toda la trama
nivel a nivel, añadir la nueva señal, y
multiplexar de nuevo todos los niveles,
añadiendo o quitando los bits de justificación.
La baja eficiencia de este
proceso, suponía el uso de un elevado número de
equipos, una baja flexibilidad
en la asignación del ancho de banda y una mayor lentitud en
el procesamiento de
las señales por parte de los equipos.
Durante
los
años 80 en que tuvo lugar la
digitalización de las grandes redes públicas de
telecomunicaciones, los equipos PDH se instalaron masivamente por todo
el
mundo. No obstante, a las limitaciones anteriores pronto se unieron la
poca
información de gestión y de
monitorización de calidad que puede transportarse
en las tramas PDH, lo cual dificultaba la supervisión,
control y explotación
centralizada del sistema; y los grandes avances del hardware y del
software,
así como la entrada de la fibra óptica como medio
de transmisión sustituyendo
al cable coaxial de cobre, que no eran aprovechados por los sistemas
PDH.

Figura
2: Estructura de PDH en Europa, Norteamérica y
Japón.
Concepto de SDH (I)

Todos
las
carencias presentadas por PDH propiciaron la definición
entre 1988 y 1992 de un
nuevo estándar mundial para la transmisión
digital denominada SDH (Syncronous Digital
Hierachy) o JDS (Jerarquía
Digital Síncrona) en Europa, y
SONET (Syncronous Optical NETwork)
en
Norte América. Mientras SONET es un estándar
concebido por Bellcore y definido
por el ANSI para ser utilizado en Norte América, SDH es un
estándar definido
por el sector de estandarización de telecomunicaciones de la
unión
internacional de telecomunicaciones ó ITU-T para su uso en
todo el mundo y
compatible en parte con SONET. Aunque SONET y SDH fueron concebidos
originalmente para la transmisión por fibra
óptica, existen sistemas radio a
tasas compatibles con SONET y SDH.
El principal
objetivo en la definición de SDH era la adopción
de una verdadera norma mundial
que posibilitara una compatibilidad máxima entre diferentes
suministradores y
operadoras. Este estándar especifica velocidades de
transmisión, formato de las
señales (tramas de 125 microsegundos),
estructura de multiplexación, codificación de
línea, parámetros ópticos, etc.;
así como normas de funcionamiento de los equipos y de
gestión de red. Por otro
lado, SDH dotará a la red de una mayor flexibilidad, un
mejor aprovechamiento
del ancho de banda potencial de la fibra óptica, y
más capacidad de
monitorización de la calidad y gestión
centralizada.
El estándar
SDH define interfaces de tráfico que son independientes de
los distintos
vendedores de equipos, denominadas módulos de transporte
síncrono o STM-N (Syncronous
Transport Module). El nombre
que reciben estas interfaces en SONET son los de señal de
transporte síncrono o
STS (Syncronous Transport Signal) en
la interfaz cobre y contenedor óptico u OC (Optical
Carrier) en la interfaz óptica. En SDH se parte de
una señal de 155 Mbps
denominada módulo de transporte síncrono de
primer nivel o STM-1, definida
tanto para interfaz óptica como de cobre. En SONET, sin
embargo, se parte de
una señal de 51,84 Mbps denominada señal de
transporte síncrono de primer nivel
ó STS-1 en la interfaz cobre, o bien contenedor
óptico de primer nivel ó OC-1
en la interfaz óptica.
Los restantes STM-N, definidos exclusivamente para la
interfaz óptica, se obtienen mediante el entrelazado de
bytes de varias señales
STM-1. En la actualidad se encuentran normalizados los valores de:
STM-4 (622
Mbps), STM-16 (2,5 Gbps), STM-64 (10 Gbps) y STM-256 (40 Gbps); que,
como
vemos, son múltiplos enteros de 155 Mbps en una secuencia de
n x 4. Seleccionando las
opciones adecuadas, un subconjunto de SDH es
compatible con un subconjunto de SONET; por consiguiente, es posible la
interoperabilidad del tráfico
nodos de
SDH y de SONET. No obstante, no es posible la interoperabilidad de
alarmas y la
supervisión de calidad entre ambos sistemas.
Las dos
tecnologías, PDH y SDH, se basan en multiplexores digitales
que, mediante
técnicas de TDM, permiten combinar varias señales
digitales (denominadas
señales de jerarquía inferior o
señales tributarias) en una señal digital de
velocidad superior. En ambos sistemas, la fibra óptica se
utiliza como mero
sistema de transmisión, puesto que las funciones de
amplificación, encaminamiento,
extracción e inserción de señales,
etc., se realizan en el dominio eléctrico.
La última tecnología de transmisión en
aparecer, ha sido la DWDM (Dense Wavelength
Division Multiplexing),
caracterizada por sus altísimas capacidades de
transmisión, su transparencia
sobre los datos de jerarquías inferiores, y por una
transmisión totalmente
óptica.
La última
tecnología de transmisión en aparecer ha sido
DWDM (Dense Wavelength Division Multiplexing),
caracterizada por sus altísimas capacidades de
transmisión, su transparencia sobre los datos de
jerarquías inferiores y por una transmisión
totalmente óptica.
La multiplexación en longitud de onda tiene su origen, en la
posibilidad de acoplar las salidas de diferentes fuentes
emisoras de luz, cada una a una longitud de onda diferente, sobre una
misma
fibra óptica. Después de la
transmisión a través de la fibra,
las señales a cada longitud de onda diferente,
pueden ser separadas entre sí hacia diferentes detectores en
su extremo final.
La máxima capacidad soportada actualmente por DWDM sobre una
fibra óptica es de
1,6 Tbps (correspondientes a la multiplexación de 160
señales de 10 Gbps) y el
factor de multiplexación es de 100 Mbps.

Figura
3: Representación esquemática de una trama STM-1.