IP sobre Gigabit Ethernet
sobre WDM

El estándar IEEE
802.3z o Gigabit Ethernet
puede ser utilizado para extender las ampliamente
implementadas redes locales Ethernet y Fast Ethernet a redes mucho
más extensas
(sobre todo utilizando el modo de transmisión full-duplex en
vez del
half-duplex basado en CSMA-CD) y de mayor capacidad, utilizando
tarjetas de
línea Gigabit Ethernet en los gigarouters IP, con un coste
alrededor de 5 veces
menor que el de las tarjetas de línea SONET/SDH para una
capacidad similar. Por
esta razón, Gigabit Ethernet puede ser un mecanismo
interesante para el
transporte de IP en anillos WDM metropolitanos o incluso de mayores
distancias.
Es más, los puertos 10 Gigabit Ethernet estarán
disponibles comercialmente en
un futuro próximo.
Gigabit Ethernet es
una opción aún más interesante cuando
se complementa con MPLS. El protocolo
MPLS (MultiProtocol Label Switching),
es un estándar recogido en la RFC 3031 del IETF, que permite
integrar en IP el
modo de conmutación rápido por etiquetas
utilizado por ATM; además de
proporcionar ingeniería del tráfico, cursar
tráfico con distintas QoS, proteger
ciertas rutas, crear redes privadas virtuales o VPNs (Virtual
Private Networks), etc. Es decir, MPLS permite de una
manera más sencilla y escalable ofrecer
prácticamente la misma funcionalidad de
ATM en IP y además está diseñado para
operar sobre cualquier tecnología de
nivel de enlace (ATM, Frame Relay y Ethernet).
Las ventajas que
ofrece este método de transporte de IP sobre WDM son bajo
coste, sencillez y
alta escalabilidad. La principal desventaja este mecanismo de
encapsulamiento
es la poca eficiencia que presenta en el transporte de datos. La
sobrecarga de
Gigabit Ethernet es de un 28%, originada fundamentalmente en la
codificación de
línea 8B/10B para el transporte óptico (la
velocidad de línea es por lo tanto
de 1,25 Gbps en vez de 1 Gbps), necesaria para mantener el sincronismo.

Figura
4: Ejemplo de IP siendo transportado sobre un anillo WDM c on entramado
Gigabit Ethernet.
IP sobre WDM robusto

Evidentemente, la
única forma de eliminar todas las limitaciones asociadas a
estas arquitecturas
es transportar IP directamente sobre la capa WDM con la mayor
eficiencia
posible, para lo cual es necesario que IP y WDM adopten la
funcionalidad
inherente a otras capas; en concreto, los gigarouters IP
tendrían una nueva
tarjeta de línea que utilizaría SDL y Digital Wrappers
para el transporte
óptico sobre sistemas WDM dotados de una mayor flexibilidad
que los actuales.
En efecto, WDM está
pasando de ser una tecnología muy estática
empleada únicamente en redes punto a
punto, a ser utilizada en redes en anillo muy flexibles. Durante los
próximos
años aparecerán los primeros R-OADMs (Reconfigurable
Optical Add and Drop Multiplexers) capaces de extraer e
insertar longitudes
de onda de la fibra dinámicamente según la
configuración realizada desde el
sistema de gestión. Combinados con los OXCs (Optical
Cross-Connects), que permiten conmutar
dinámicamente las
longitudes de onda desde fibras de entrada a fibras de salida, la capa
WDM
estará en condiciones de realizar las mismas funciones que
ahora desempeña la
capa SONET/SDH; creando una red óptica flexible, de alta
capacidad y eficiencia
y con una gestión del ancho de banda totalmente
óptica.
En esta
arquitectura aparece SDL
(Simplified
Data
Link) como
un nuevo protocolo de nivel de enlace propuesto por Lucent
Technologies para la sustitución de HDLC, pudiendo ser
utilizado sobre
SONET/SDH o directamente sobre WDM. Mediante SDL se consigue una
sobrecarga de
únicamente el 3%. Por otro lado, los Digital Wrapper
estandarizados en la G.709
del ITU-T y en proceso de implementación, se
encargarían de añadir bytes de
sobrecarga que soporten la gestión y el control del canal
óptico, aprovechando
la necesidad de regeneración electroóptica en los
puntos de entrada y salida de
los sistemas WDM para adaptar las longitudes de onda y posibilitar su
multiplexación. La utilización de Digital
Wrappers proporcionará una funcionalidad
y fiabilidad semejante a la trama SONET/SDH, con la ventaja de ser
totalmente
transparente al tipo de interfaces utilizadas en los gigarouters que
interconectan (es compatible con ATM, ESCON, Fibre Channel, SONET/SDH,
etc.) y
estar más adaptado a la problemática de la capa
óptica, ofreciendo nuevas
mejoras; como por ejemplo, el uso de FEC (Forward
Error Correction), que puede mejorar significativamente la
BER (Bit Error Rate) de la
señal óptica
minimizando la necesidad de puntos de regeneración.
Por otro lado, para
mejorar el aprovechamiento del ancho de banda óptico y la
funcionalidad de este
esquema, es necesario un protocolo que realice la misma
misión que realiza MPLS
en la arquitectura de IP sobre Gigabit Ethernet. Este protocolo es GMPLS (Generalized
MultiProtocol Label Switching),
evolución de MPLS y en proceso de estandarización
por el IETF; que soporta no
sólo dispositivos de conmutación de paquetes,
sino también de conmutación en el
tiempo, en longitud de onda y de fibras ópticas. De esta
forma, GMPLS ofrece un
panel de control único e integrado y extiende la
disponibilidad de recursos y
gestión del ancho de banda a lo largo de todas las capas de
la red; ofreciendo
así una rápida provisión de servicios
de cualquier tipo, en cualquier momento, con
cualquier calidad de servicio, con cualquier grado de disponibilidad y
con
cualquier destino.