Tradicionalmente,
la mayoría de los DSLAM empleaban la tecnología
ATM para la multiplexación de varias interfaces ADSL sobre
la red troncal del proveedor de acceso a Internet, debido a su enorme
madurez en cuanto a protección, seguridad, calidad de
servicio y velocidad. Para transportar los paquetes IP sobre este tipo
de infraestructura se podían emplear varios mecanismos: IP
sobre ATM, IP sobre PPPoA (PPP sobre ATM) e IP sobre PPPoE (PPP sobre
Ethernet). No obstante, la dificultad en obtener direcciones IPv4
públicas descartó el empleo de la primera
solución, inclinando a los operadores, en espera de la
migración a IPv6, a utilizar direcciones IPv4
dinámicas, que es la técnica en que se basa el
transporte de IP sobre PPPoA y PPPoE.
Esta
solución basada en ATM ha generado una gran complejidad en
la pila de protocolos, lo que siempre implica una pérdida de
eficiencia por varios motivos. No sólo la sobrecarga
introducida por cada uno de los protocolos reduce la
información eficiente que puede transportar el usuario, sino
que, además, se han de sacrificar determinadas
funcionalidades con el fin de conseguir la interoperabilidad entre
tecnologías, cada una con su propio sistema de
gestión.
De esta forma, las funciones presentes en dos o más capas de
la torre de protocolos han de implementarse en cada una de ellas, dando
lugar a ineficiencias. Además, obliga a disponer de una capa
adicional para comunicar los sistemas de gestión.
El troncal de acceso DSL todo IP

En
la segunda generación de la red de acceso multimedia de
banda ancha basado en ADSL, en la que se hallan actualmente inmersos
las operadoras de todo el mundo, se tiende a la
consolidación de tecnologías y al empleo de
servicios basados sólo en IP, como difusión de
vídeo o telefonía de calidad sobre IP. Hoy en
día, las interfaces Ethernet son mucho más
baratas que las ATM y prácticamente igual de eficientes;
además, es una tecnología menos compleja y
más conocida.
Las
principales razones por las que decantarse por Ethernet para construir
una red totalmente
multiservicio son:
- Menores
inversiones en hardware. Las interfaces IP sobre Ethernet son de 8 a 13
veces más eficientes en costes que las soluciones IP sobre
ATM o IP sobre SDH/SONET. Además, las economías
de escala permiten reducir entre un 30 y un 50% el precio anual de los
conmutadores Ethernet. La escalabilidad de esta solución,
que permite invertir en infraestructura a medida que crece la base de
clientes, es además mucho mayor.
- Menores
inversiones en instalación, operación y
mantenimiento. Ethernet es una tecnología relativamente poco
compleja y bien conocida, pues lleva operando desde los años
80 en el mercado de las LAN, donde representa más del 95%
del mercado. Esto supone que los costes operativos asociados a la
gestión del ancho de banda, aprovisionamiento, mantenimiento
y actualizaciones de IP sobre Ethernet son muy inferiores a los de
otras tecnologías.
- Mayor
capacidad de integración. Los DSLAM basados en Ethernet
ocupan menos espacio y consumen menos energía que los
basados en ATM, lo cual supone un enorme ahorro de costes para las
operadoras.
- Altas
velocidades. Una de las desventajas tradicionales de IP sobre Ethernet
frente a IP sobre ATM o SDH/SONET era la menor velocidad de las
interfaces de la red troncal. Hoy día, sin embargo, Ethernet
ofrece velocidades típicas de red troncal, alcanzando en
estos momentos hasta 10 Gbps (IEEE 802.3ae). Además, el
ancho de banda en la red Ethernet es compartido más
eficientemente por los usuarios finales, en contraposición a
los sistemas ATM, donde la asignación de ancho de banda es
mucho más estática.
- Robustez,
fiabilidad y protección. Para poder sobreponerse
rápida y automáticamente a fallos de tarjetas,
nodos o enlaces, es necesario contar con equipos y
tecnologías que admitan técnicas de
protección y redundancia. Hasta hace poco, las
tecnologías ATM y SDH eran muy superiores a Ethernet en este
sentido, pero se han conseguido grandes mejoras en este aspecto. Los
equipos Ethernet pueden ser configurados con tarjetas redundantes, y
ser enlazados siguiendo caminos alternativos a través de la
red, mediante diversos mecanismos de protección.
- Seguridad.
Las redes de telecomunicación siempre son susceptibles de
ser atacadas externa o internamente, con el fin de obtener
información confidencial, eliminar programas o
información, y disminuir la calidad del servicio. Las redes
tradicionales Ethernet se basan en broadcast, a diferencia de ATM, que
está orientada a circuitos. Pero, actualmente, Ethernet
ofrece varios mecanismos para separar los diferentes tipos de
tráfico, como las VLAN (Virtual
Local Area Networks) estandarizadas en la IEEE 802.1Q,
asegurando la privacidad e integridad del tráfico
transportado de cada usuario. Otros mecanismos de seguridad son la
identificación de los usuarios finales en cuanto a puerto y
línea empleados, el uso de direccionamiento (direcciones
MAC) virtual, filtrado de direcciones IP falsas, etc.
- Calidad
de servicio. La definición de diferentes clases de calidad
de servicio o QoS (Quality
of Service) permite dar prioridad a aquellos servicios
que, por ejemplo, son más sensibles al retardo y
pérdida de paquetes. Esto asegura que las aplicaciones
más sensibles y mejor remuneradas reciben una mayor
prioridad en caso de congestión de la red. La
aparición de estándares para la
asignación de prioridades, como IEEE 802.1p, empleados junto
a protocolos de conmutación basados en etiquetas, como
DiffServ o MPLS (MultiProtocol
Label Switching), han permitido mejorar esta
limitación tradicional de Ethernet.
- Gestión
y supervisión avanzadas. Cuando Ethernet se limitaba a las
redes del hogar y oficinas requería poco trabajo de
provisión y supervisión de la red. Por ello, en
el momento en que empezó a adaptarse a las grandes redes de
telecomunicación, existía una carencia de
herramientas de gestión avanzadas. En la actualidad, sin
embargo, existen herramientas de gestión y
supervisión de redes Ethernet capaces de gestionar fallos,
rendimiento, seguridad y configuración; aprovisionar VLAN
(que harían las veces de los circuitos virtuales permanentes
–PVC– de ATM); asignar servicios
a los distintos usuarios; asistir a la ingeniería del
tráfico y expansión futura, etc.
En
una primera fase, la convergencia se produce en la red troncal de las
operadoras, dando lugar a una red basada totalmente en Ethernet e IP.
Tal es el caso de la nueva infraestructura desplegada por
Telefónica para ofrecer televisión digital sobre
ADSL a sus clientes, el servicio conocido comercialmente como Imagenio.
También se emplean tecnologías WDM (Wavelength
Division Multiplexing) para incrementar la capacidad de los enlaces,
transportando diversas señales Gigabit Ethernet o 10 Gigabit
Ethernet sobre una única fibra óptica. Sobre este
tipo de red se puede ofrecer, además de
televisión digital e Internet de banda ancha, varios canales
telefónicos IP con alta calidad y a un precio muy
competitivo.
Los despliegues de este tipo aportan al cliente múltiples
ventajas, como una sola factura, descuentos por la
utilización de múltiples servicios y un
único punto de contacto para la instalación, el
servicio al cliente y el soporte técnico, así
como una mayor sencillez en la instalación y
resolución de incidencias. Los operadores, por su parte,
pueden aprovechar la costosa infraestructura desplegada para ofrecer
múltiples servicios y conseguir una mayor
satisfacción del cliente. Los abonados pueden seguir
empleando sus módems o routers ADSL, o un nuevo dispositivo,
conocido por IAD (Integrated
Access Device), que hace de interfaz entre el servicio de
red DSL y los equipos del cliente.

Figura
1: Red de acceso ADSL con troncal totalmente IP.
El futuro es la fibra

El futuro de
la red de acceso a medio y largo plazo pasa por disponer de una
infraestructura
de fibra hasta el barrio o hasta el propio abonado, también
conocidas por FTTN
(Fiber to the
Neighborhood)
y FTTH (Fiber To The Home)
respectivamente, capaces de ofrecer altísimos anchos de
banda sobre largas
distancias. Algunas operadoras europeas están realizando ya
despliegues de
fibra óptica hasta el sótano edificio y cableado
estructurado de categoría 3 o
5 en el edificio, ofreciendo así velocidades de acceso al
usuario de 10 o 100
Mbps. Este tipo de despliegues tiene la gran ventaja de la
unificación
tecnológica de todos los elementos de la red, pero tiene la
desventaja de no
contar con un sistema de control de acceso adecuado. El acceso mediante
ADSL
dispone de las funciones de control del usuario
(autenticación, autorización y
contabilidad, o AAA en inglés) del protocolo PPP (Point to Point
Protocol). El usuario
debe autenticarse, y hasta que no lo hace no recibe la
dirección IP con la que
sus paquetes son encaminados por la red. De momento, no existe un
mecanismo AAA
estándar similar para entornos Ethernet cableados y se
adoptan soluciones
basadas en el filtrado de direcciones que funcionan en la capa IP y
superiores.
No obstante, se están produciendo esfuerzos para la
adaptación del IEEE 802.1x,
el estándar de control de acceso en redes Ethernet
inalámbricas, a entornos
Ethernet cableados.
La
asociación
de fabricantes EFMA (Ethernet in the First Mile Alliance)
está
trabajando en la definición de varios tipos de red de acceso
dentro del grupo
de trabajo IEEE P802.3ah, utilizando la tecnología Ethernet
sobre una topología
en estrella desde el nodo de acceso a los equipos de usuario. EFM sobre
cobre,
o EFMC, es la evolución de la red de acceso de banda ancha
sobre el par de
cobre basada en ADSL, tratando en ambos casos de reutilizar el costoso
tendido
desplegado. La gran diferencia entre ADSL y EFM es la
desaparición de la capa
ATM, es decir, las tramas Ethernet se transportan directamente sobre el
par de
cobre, alcanzando velocidades de hasta 10 Mbps. El EFM sobre fibra
(generalmente monodomo), o EFMF, es una evolución de EFMC en
aquellos lugares
en los que se desplieguen redes de acceso ópticas en el
futuro, con velocidades
de hasta 1 Gbps.