Las razones
estratégicas para que las
operadoras implanten IMS en sus redes son, básicamente: una
significativa
reducción de los costes de la red tanto en personal como en
infraestructuras,
favoreciendo la escalabilidad y amortización más
rápida de su red; la rápida
implantación y proliferación de nuevos servicios
más adaptados al cliente, ayudando
a su fidelización; y un considerable incremento de las
ventas y flujos de caja procedentes
de los mismos.
En la estructura de
red tradicional cada
servicio tiene implementaciones separadas de funcionalidades comunes
(facturación, presencia, gestión de grupos y
listas de contactos,
encaminamiento, provisión, etc.), y la estructura
está replicada a lo largo de
toda la red. IMS proporciona una serie de funciones comunes que son
genéricas
en su estructura e implementación, y que pueden ser
reutilizadas por todos los
servicios de la red. Por ejemplo, el sistema de facturación
IMS registra los
datos relacionados con la sesión IMS, tales como los
usuarios implicados, la
duración, los componentes multimedia empleados y la QoS
autorizada; y permite
facturar cualquier tipo de servicio tanto en pospago como en prepago,
según su
duración, contenidos, volumen de datos, destino de la
sesión o las diferentes
combinaciones de los anteriores. Esto además facilita y
acelera el proceso de
creación y suministro de servicios, la
reutilización de infraestructura de
transporte de red y de servidores de aplicaciones, y minimiza el
inmovilizado
fijo y la necesidad de personal técnico en todas las
áreas (provisión,
operación y mantenimiento, facturación, etc.).
La posibilidad de
ofrecer paquetes de
servicios es muy importante para las operadoras de
telecomunicación. Por
ejemplo, la ventaja tradicional de las operadoras de cable frente a los
antiguos ex-monopolios telefónicos, era la posibilidad de
ofrecer una oferta
integrada de telefonía, Internet y televisión.
Ahora que la amenaza son los
nuevos proveedores de servicios que son capaces de ofrecer aplicaciones
gratuitas
o a bajo coste sobre su infraestructura de red. De esta forma, empresas
como
Skype pueden ofrecer VoIP de bajo coste a sus usuarios empleando una
arquitectura P2P, sin
tener que pagar al
proveedor de acceso a Internet por ofrecer dicho servicio y sin tener
que
asumir el mantenimiento de ninguna infraestructura de red y siendo tan
sólo necesario
unos pocos servidores. No obstante, estas empresas no son capaces de
ofrecer el
catálogo de servicios que podría ofertar una
operadora con IMS. Además, las
operadoras podrán gracias a IMS ir entrando en el mundo de
los servicios
informáticos, permitiendo a sus clientes empresariales
disfrutar de muchas de
sus aplicaciones actuales bajo el modelo de pago por uso, sin tener que
realizar constantes inversiones en hardware y software, ya que
será más
rentable y eficiente distribuirlas en red.
Por estas razones,
IMS se convertirá en la
solución preferida para el negocio de las operadoras
multimedia fijas, móviles
y convergentes, permitiendo ofrecer servicios eficientes en
términos de
funcionalidad, precio y calidad, que les permitan hacer frente a los
nuevos y
agresivos proveedores de servicios de Internet y entrar en nuevas
áreas de
negocio.
¿Pero es
IMS realmente útil para los
usuarios?... La telefonía móvil e Internet han
demostrado que los usuarios
están cada vez más interesados en servicios de
comunicación más allá de la voz,
como demuestra el éxito de los SMS y de la
mensajería instantánea,
respectivamente. Pero los usuarios de telecomunicación
actuales están cada vez
más informados y son más exigentes, y se ha
demostrado con iniciativas como los
servicios 3G, que no siempre se cumplen las expectativas creadas por
las
operadoras y suministradores de infraestructura de
telecomunicación. Para que
los servicios multimedia tengan éxito, no basta con que sean
útiles, también es
necesario que sean sencillos de utilizar, baratos y accesibles en
cualquier
momento y lugar. Para los usuarios, los servicios basados en IMS
permiten la
comunicación persona a persona y persona a contenido en gran
variedad de modos
(incluyendo voz, texto, imágenes y vídeo, o una
combinación de todas ellas) de
una forma altamente personalizada y mucho más sencilla,
porque el servicio es
independiente del tipo de terminal o red de acceso que emplee en ese
momento. Los usuarios
se verán así beneficiados por servicios
más adaptados
a sus necesidades y fáciles utilizar, precios más
competitivos, única factura,
y mayor sencillez en las gestiones de incidencias.