GMPLS (Generalized MultiProtocol Label
Switching),
en proceso de estandarización por el IETF, es una
evolución de MPlS (MultiProtocol Lamba Switching)
del IETF y de O-UNI (Optical User-Network
Interface) del OIF (Optical
Interface
Forum). Se trata también de un avance evolutivo
lógico de MPLS que soporta
no sólo la conmutación de paquetes, sino
también la conmutación en el tiempo,
en longitud de onda y de fibras ópticas. Es decir, GMPLS
abarca, además de los
routers IP y los switches ATM, dispositivos de conmutación
tales como:
conmutadores digitales de señales multiplexadas en el tiempo
o DXC (Digital Cross Connect),
conmutadores de
longitudes de onda con conversión electroóptica o
OXC (Optical Cross Connect) y
conmutadores de longitudes de onda
totalmente ópticos o PXC (Photonic
Cross
Connect). Para ello, GMPLS extiende ciertas funciones base
del tradicional
MPLS y, en algunos casos, añade nueva funcionalidad. Estas
adaptaciones han
supuesto la extensión de los mecanismos de etiqueta y de
LSP, para crear
etiquetas generalizadas y G-LSP
(Generalized
LSP);
afectando también a los protocolos de encaminamiento y
señalización
para actividades tales como: la distribución de etiquetas,
la ingeniería del
tráfico, y la protección y
restauración de enlaces. La pila de protocolos en la
que se basa GMPLS se ilustra en la Figura 1.
Las
etiquetas
generalizadas extienden la representación de la etiqueta
tradicional de un
número de 4 bytes a un grupo de bytes de longitud variable,
que informan de un
número de time-slot, un valor de longitud onda, o un
número de fibra dentro del
conjunto de fibras del cable; pudiendo también tratarse de
la etiqueta MPLS
genérica, de la etiqueta de ATM o VPI/VCI (Virtual
Path Identifier/Virtual Channel Identifier), o de la etiqueta
de Frame
Relay o DLCI (Data Link Control
Identifier).
El
flujo de datos a
través de una fibra óptica puede ser dividido en
distintas longitudes de onda,
cada una de las cuales, puede transportar señales
previamente multiplexadas en
el tiempo y con un ancho de banda distinto; por otro lado, dentro de la
red óptica
puede haber conmutadores capaces de soportar más de un tipo
de multiplexación.
Por ello, es necesario que el LSR del que parte el flujo, especifique:
el tipo
de codificación del LSP que desea para el flujo de datos que
está siendo
establecido, el tipo de conmutación a aplicar a ese LSP, y
el ancho de banda
total requerido para dicho LSP.

Figura
1: Pila de protocolos GMPLS.
Puesto
que en
GMPLS, a diferencia de MPLS, las etiquetas están
directamente relacionadas con
los elementos y recursos físicos de la red, puede haber
conflictos durante el
establecimiento del LSP. Por ejemplo, un conmutador óptico
puede ser capaz de
conmutar la longitud de onda de un puerto de entrada a un puerto de
salida,
pero puede no ser capaz de modificar dicha longitud de onda, dando
lugar a una
situación de bloqueo. Por esta razón, GMPLS
introduce el concepto de conjunto
de etiquetas. El LSR del que parte el flujo de datos incluye un
conjunto de
etiquetas en su solicitud de establecimiento del LSP para restringir a
los LSR
a los que llega el flujo, la selección de la etiqueta para
el enlace entre
ellos. El LSR al que llega el flujo, debe seleccionar una etiqueta
dentro de
ese conjunto o, en otro caso, denegar el establecimiento del LSP. El
conjunto
de etiquetas es construido incluyendo o excluyendo un número
arbitrario de
listas de etiquetas o rangos. Cada LSR puede generar un nuevo conjunto
de
etiquetas, basándose en su equipamiento y en su posibilidad
de cumplir con las
especificaciones indicadas en el conjunto de etiquetas. GMPLS introduce
también
la posibilidad de controlar la etiqueta de forma explícita;
es decir, el LSR
entrante o el administrador de la red es capaz de especificar las
etiquetas a
utilizar en todo el trayecto óptico, en una o en las dos
direcciones del flujo.
Esto es útil, por ejemplo, cuando el LSR entrante trata de
que se utilice la
misma longitud de onda a lo largo de todo el LSP, con el fin de
minimizar la
distorsión de la señal óptica. Esto
posibilita también el establecimiento de
LSP bidireccionales simétricos utilizando el mismo
intercambio de mensajes que
requiere el establecimiento de LSP unidireccionales, reduciendo
así el tiempo
de establecimiento y la sobrecarga de
señalización de este tipo de circuitos
esenciales en las redes ópticas.
El uso
de
tecnologías como DWDM implica que ahora se puede tener un
número muy grande de
enlaces paralelos entre dos nodos adyacentes directamente; por ejemplo,
cientos
de longitudes de onda o miles en el caso de que existan varias fibras.
Esto
requiere ciertas adaptaciones al plano de control MPLS para que pueda
ser
utilizado en GMPLS, pues por ejemplo, el modelo tradicional de
encaminamiento
IP consideraría cada enlace entre dos nodos adyacentes como
un camino distinto.
Por otro lado, los datos que viajan a través de DWDM son
totalmente
transparentes y por el mismo enlace viajan múltiples
paquetes de datos, por lo
que no es conveniente realizar una señalización
dentro de banda, mientras que
la señalización en conmutación de
paquetes es siempre dentro de banda. Para
solventar estos problemas se ha introducido la posibilidad de que
múltiples
enlaces puedan ser combinados en un único enlace agrupado y
de establecer
enlaces no numerados, y se ha definido nuevo protocolo de
señalización
denominado LMP (Link Management Protocol).
La
posibilidad de
agregar enlaces permite establecer una jerarquía de LSP, la
cual hace
referencia a la posibilidad de anidar LSP dentro de otros LSP. Esto es
factible
porque un LSP es un enlace específico dentro de la base de
datos de enlaces
utilizado por OSPF. Esta jerarquía es necesaria, porque en
esta red tan
heterogénea existen dispositivos que pueden conmutar
según diferentes
parámetros; teniendo siempre presente que un LSP comienza y
termina en un
equipo similar. Es decir, la jerarquía se basa en la
capacidad de
multiplexación de los distintos tipos de LSP. Esta
jerarquía de los LSP se
representa en la Figura 2.
Figura
2: Jerarquía de los LSP en GMPLS.
El
nuevo protocolo
de señalización LMP es ejecutado entre nodos
adyacentes, para: mantener la
conectividad del canal de control, verificar la conectividad
física del enlace
de datos, correlar adecuadamente la información del enlace,
localizar y
notificar fallos, y autentificar los mensajes recibidos. Dadas las
altas
capacidades que soportan las redes ópticas, el disponer de
mecanismos de
protección del tráfico rápidos y
fiables es una característica totalmente
indispensable para el plano de control de estas redes. Los pasos
fundamentales
para la gestión de fallos en una conexión son: la
detección, la localización,
la notificación, y la mitigación. LMP permite la
localización, notificación y
mitigación de dichos fallos, ya que típicamente
la detección es gestionada por
el nivel físico mediante la ausencia de señal
óptica o LOL (Loss Of Ligth)
en DWDM. La localización
requiere de comunicación entre nodos para determinar
dónde ha ocurrido el
fallo, ya que la ausencia de señal óptica se
propagará a lo largo de todos los
nodos que conforman ese LSP. LMP puede separar los canales de datos y
de
control permitiendo que cada uno de ellos pueda ser protegido y
contabilizado
de forma independiente. De este modo, LMP ayuda a la
localización de enlaces con
fallos y a la verificación de la conectividad
física entre dos nodos vecinos,
lo cual reduce la probabilidad de error en la provisión de
servicios. Una vez
localizado el fallo, el LMP activará los mecanismos de
protección y
restauración, activando otros LSP alternativos con el fin de
solventar el
problema.
GMPLS
requiere
también de modificaciones en los actuales protocolos de
señalización y
encaminamiento para adaptarlos a las peculiaridades de los sistemas
ópticos. De
esta forma, GMPLS añade información adicional a
los protocolos IGP (Internal Gateway Protocol),
tales como
OSPF (Open Shortest Path First),
para
que sean capaces de proporcionar información acerca de la
topología y
disponibilidad de recursos ópticos de la red. Para ello,
GMPLS contempla algoritmos
de encaminamiento basados en restricciones que utilizan la
información
topológica y de recursos disponibles para calcular caminos a
través de la red y
realizar las conexiones ópticas. Una vez que es seleccionado
un camino, GMPLS
extiende los protocolos para la señalización e
ingeniería del tráfico, tales
como RSVP (ReSerVation Protocol) o
CR-LDP (Constraint-based Routing –
Label
Distribution Protocol), para la creación de los
LSP a lo largo de la red
óptica. Estos protocolos son utilizados para establecer,
modificar, eliminar o
recuperar, la información de los LSP.
Beneficios de GMPLS

Como hemos visto,
GMPLS ofrece un panel de control único e integrado y
extiende la disponibilidad
de recursos y gestión del ancho de banda a lo largo de todas
las capas de la
red; es decir, los equipos de las redes dejan de estar separados en
diferentes
capas, todos los elementos pueden tener información sobre el
resto. Es
más, puesto que está diseñado para
soportar diferentes tipos de
tráfico,
las redes podrían ser escaladas y simplificadas mediante el
desarrollo de una
nueva clase de elemento diseñado para manejar diferentes
tipos de tráfico
simultáneamente.
Según esto, el
principal beneficio que GMPLS ofrece actualmente a los operadores de
red, es
una rápida provisión de servicios de cualquier
tipo, en cualquier momento, con
cualquier calidad de servicio, con cualquier grado de disponibilidad, y
con
cualquier destino. Esta provisión tiene además un
coste operativo muy bajo, por
utilizar las ampliamente disponibles herramientas de gestión
IP y utilizar un
plano de control idéntico para gestionar la red
óptica. Pero GMPLS permite
también evolucionar gradualmente de una compleja red de
transporte de datos de
varias capas, a una red con únicamente dos capas; tal y como
se muestra en la
Figura 3. Esto es debido a que la funcionalidad proporcionada
actualmente por
las capas ATM y SONET/SDH, como la TE, la QoS, o las VPN;
serán progresivamente
proporcionadas por la red fotónica DWDM mediante GMPLS y los
Digital Wrappers.
Figura
3: Evolución del transporte IP sobre DWDM.
Recursos Web
