¿Qué ha pasado con IPv6?
Autor:
Ramón Jesús
Millán Tejedor
Publicado
en Comunicaciones World nº 185, IDG Communications S.A., 2004
Introducción

Internet es un
canal de comunicación que unifica diferentes informaciones y
que sirve para
conectar a agentes diversos que están repartidos por todo el
mundo. Se ha
convertido en una herramienta imprescindible para el trabajo y el ocio,
mejorando la calidad de vida de las personas, por la posibilidad de
acceder en
cualquier momento a una gran cantidad de contenidos y aplicaciones
ubicados en
cualquier lugar del mundo.
Dentro de la pila
de protocolos TCP/IP, utilizada inicialmente en Internet y extendida
actualmente a la práctica totalidad de las redes internas o
Intranets de
empresas y hogares, el protocolo IP es probablemente el más
conocido, por
constituir la base fundamental sobre la que se construye todo este
conjunto de
protocolos de comunicaciones. Entre las funciones más
importantes de IP están
el encapsulamiento del paquete procedente de niveles superiores en un
datagrama
y el encaminamiento de dichos datagramas a través de la red.
El
funcionamiento de IPv4, la versión actual del protocolo IP,
ha sido totalmente
satisfactorio, pero las nuevas tendencias del mundo de las
telecomunicaciones,
pusieron de manifiesto nuevas necesidades que no eran cubiertas por
esta
versión, destacando: la conexión de un mayor
número de dispositivos, la
convergencia de todo tipo de tráfico en la misma red, y la
seguridad de las
comunicaciones. Por el momento, la
introducción de nuevos protocolos en torno a IP ha permitido
ir superando estas
limitaciones, pero sólo temporalmente o de forma parcial. El
despliegue de la
nueva versión de IP, IPv6, no puede continuar
demorándose más: la aplicación
actual del protocolo IPv4 podría limitar, a largo plazo, el
despliegue completo
de los servicios de a tercera generación de
móviles, de las redes de la
vivienda domótica y de las redes de computación
distribuida.
Seguridad de las comunicaciones

La seguridad en
IPv4 se consigue mediante IPSec, que es una colección de
estándares diseñados
específicamente para crear conexiones punto a punto seguras
utilizando
encriptación fuerte y criptografía de clave
pública, que proporcionan
autentificación, integridad y confidencialidad de los
mensajes. IPSec no es
actualmente parte de IPv4, pero sí de IPv6.
Además, todas las debilidades de
IPSec han sido corregidas en IPv6. Por ejemplo, en IPv4 los campos de
fragmentación de la cabecera IP podían cambiar,
por lo que los hackers podrían
utilizar este campo de la cabecera para introducir datos maliciosos.
Otra
tecnología de encriptación alternativa a IPSec es
SSL, siendo la diferencia
principal entre ambos que mientras IPSec trabaja al nivel de red, SSL
lo hace
al nivel de aplicación.
Las
mejoras de
seguridad son sustanciales en IPv6, la seguridad está
intrínseca en el núcleo
del protocolo. Los paquetes IPv6 disponen de una cabecera optativa de
extensión
destinada a la autentificación, que permite asegurar que el
origen de los
paquetes es quien dice ser, evitando así, entre otras cosas,
el camuflaje de
direcciones y el envío masivo de correo. También
se ha incluido un campo
optativo de seguridad encapsulado en una cabecera de
extensión, que permite la
encriptación del contenido del paquete, de forma
independiente del método de
cifrado.
Conexión
de un mayor número de dispositivos

La
razón principal
que originó la necesidad de IPv6, fue la evidencia de falta
de direcciones,
derivada del vertiginoso crecimiento de Internet. El límite
en el espacio de
direccionamiento fue agravado además por la falta de
coordinación en la
delegación de direcciones durante los años 1980s,
dejando incluso grandes
espacios discontinuos.
No
obstante, la
falta de direcciones no es igual en todos los puntos de la red; por
ejemplo, es
casi inapreciable por el momento en Norteamérica (donde se
asignaron la mayor
parte de las direcciones clase A y B), pero en zonas como en Europa y
Asia, la
situación es crítica. Además, este
problema es creciente, debido principalmente
al tremendo desarrollo de la telefónica móvil
celular y la inminente aparición
comercial de UMTS. Los móviles se convertirán en
dispositivos siempre
conectados a Internet y será necesario asignarlos una
dirección IP fija y
única. Del mismo modo, la domótica requiere que
la pasarela residencial o punto
de acceso al hogar, tenga una conexión permanente de banda
ancha a Internet,
con una dirección IP fija y bien conocida.
La
solución
adoptada por los proveedores de servicios Internet para solventar los
problemas
de disponibilidad de direcciones IP, ha sido proporcionar a sus
clientes
direcciones IP privadas, es decir no reconocidas en Internet, mediante
mecanismos de traslación de direcciones o NAT. Es decir, se
usa una sola
dirección IP pública para toda una red privada.
No obstante, este mecanismo no
puede utilizarse en los terminales móviles y,
además, por ejemplo, IPSec o VoIP
son incapaces de ser utilizados mediante este tipo de direcciones.
Por
otro lado, el
crecimiento de Internet ha puesto también de manifiesto la
pobre flexibilidad
de la jerarquía de direcciones de IPv4. Debido a la pocos
niveles de esta
jerarquía de las direcciones, que sólo consideran
una parte de subred y otra de
sistema, las tablas de encaminamiento de las redes troncales de
Internet han
crecido enormemente, reduciendo la eficiencia de los routers.
Este problema ha sido resuelto, aunque únicamente en
parte, mediante el supernetting o
CIDR, que básicamente consiste en dividir las direcciones en
bloques de tamaño
variable. Del mismo modo, para poder reducir las redes en redes
más pequeñas de
carácter local o subredes, surgió el proceso
conocido como subnetting. El subnetting
proporciona al administrador varios beneficios, como una flexibilidad
adicional, un uso más eficiente de las direcciones de red, y
la capacidad de
soportar tráfico de broadcast
(el
tráfico de broadcast
nunca atraviesa
los routers).
Para
solucionar
definitivamente estos problemas, en IPv6 el espacio de direcciones se
incrementa de 32 a 128 bits, soportando jerarquías de
direccionamiento más
flexibles basadas en la agregación, un mayor
número de nodos direccionables y
la autoconfiguración de las direcciones. Los 128 bits de las
direcciones IPv6
identifican interfaces individuales o grupos de interfaces,
perteneciendo cada
interfaz a un único nodo. Una única interfaz
puede tener múltiples direcciones
IPv6 de cualquier tipo; por ejemplo, una interfaz podría
tener una dirección unicast (destinada a una única interfaz),
otra anycast
(destinada a una
interfaz entre varias posibles), y otra multicast
(destinada a varias interfaces) simultáneamente. Es
decir, desaparecen las direcciones broadcast
(destinada a todas las
interfaces) que tantos problemas de diseño y sobrecarga de
la red originan en
IPv4, pero sin perder funcionalidad, pues el broadcast
es realmente un
subconjunto del tráfico multicast. Por
otro lado, aparecen las
direcciones anycast, muy útiles, por
ejemplo, para aplicaciones grid.
En IPv6 se han
definido varios tipos distintos de direcciones, que vienen indicadas
por los
primeros bits de la dirección. Este campo de longitud
variable es denominado
prefijo y permite conocer dónde está conectado un
determinado nodo, es decir,
su ruta de encaminamiento. La dirección IPv6 se compone, por
consiguiente, de
un prefijo que permite seguido de un identificador de nodo. Existen
direcciones
globales agregables basadas en el proveedor, utilizadas para
comunicaciones
globales en todo Internet. Existen también direcciones de
uso local que tienen
un ámbito de encaminamiento local, pero que de forma
automática se puede
renumerar cuando sea necesaria la conexión a Internet. En
IPv6 la renumeración
de las direcciones locales o privadas se hace
automáticamente, facilitando por
ejemplo el cambio de proveedor de servicios.
La
autoconfiguración, finalmente, va a facilitar mucho la
configuración y
utilización de muchos dispositivos con IPv6. El protocolo
ND, sustituto de ARP,
ofrece, entre otros, mecanismos para: descubrir routers, autoconfiguración
de direcciones, resolución de
direcciones, determinación del siguiente salto,
detección de direcciones
duplicadas o cambios, redirección, etc. Por lo tanto, la
utilización de DHCPv6,
basada en el modelo cliente-servidor y que requiere trabajos
explícitos por
parte de los administradores de las redes, ya no es prioritaria para
facilitar
la realización de cambios en las redes y mejorar el
aprovechamiento del espacio
de direcciones asignado.
Aplicaciones en
tiempo real

Una de las
limitaciones inherentes a IPv4, es que no está preparado
para soportar las
nuevas aplicaciones de Internet como la transmisión de
vídeo y audio en tiempo
real, aunque se han ido incorporando gradualmente ciertas mejoras. MPLS
ha
permitido que los routers de la red troncal,
además de encaminar, puedan
conmutar algunos de los paquetes que procesan. Por otro lado, ha
supuesto otras
ventajas como: realizar TE, cursar tráfico con diferentes
grados de QoS, y
crear VPN basadas en IP. Por otro lado, Diffserv es un protocolo que se
ejecuta
en el extremo de la red para indicar la calidad requerida para cada
paquete.
En IPv6 a
diferencia de IPv4, tanto Diffserv como MPLS está integrados
dentro del propio
protocolo; por ejemplo, la etiqueta MPLS es un campo más de
la cabecera. Por
otro lado, el encaminamiento en la red troncal es más
eficiente en IPv6, debido
a la jerarquía de direccionamiento basada en la
agregación y a que la
fragmentación y defragmentación de los paquetes
es un proceso que ahora se
realiza extremo a extremo.
Pero además, para
reducir el tiempo de procesamiento de los paquetes, se ha simplificado
el
formato de la cabecera de IPv4. La cabecera de IPv6 elimina o hace
opcionales
varios campos de la cabecera de IPv4, consiguiendo una cabecera de
tamaño fijo
y más simple. En concreto, de los 12 campos de la cabecera
IPv4 se ha pasado a
8 campos en IPv6, eliminando campos redundantes o no necesarios para el
encaminamiento, que son codificados ahora en cabeceras opcionales de
extensión.
La cabecera básica de IPv6 tiene una longitud fija de 40
octetos, lo cual
facilita mucho su procesamiento, a pesar de que el tamaño
sea mayor que la mínima
de IPv4, que era de 20 octetos. La cabecera básica y las de
extensión en IPv6
están además alineadas a un múltiplo
entero de 64 bits, pudiendo ser así más
eficientemente procesada por la nueva generación de
procesadores.
Transición
de IPv4 a IPv6

En la actualidad,
la gran mayoría de las operadoras y empresas utiliza nodos
IPv4, y con esta
situación, donde casi todo el tráfico
debería adaptarse a redes basadas en
IPv4, la motivación para el cambio es muy baja.
Parecía que las nuevas mejoras
que hacen que las redes IPv6 sean más fáciles de
configurar y mantener que las
redes IPv4, podrían ser atractivas para las nuevas
operadoras surgidas a
finales del siglo pasado, que debían realizar un despliegue
de infraestructura
muy rápido; pero en la práctica, no ha sido
así.
IPv6
puede ser
implementado como una actualización software de la
mayoría de los nodos IPv4
actuales, pero la adquisición y despliegue de este software
en los nodos
conlleva una fuerte inversión para las operadoras de
telecomunicaciones. La introducción
de IPv6 supondrá, además, que todo el personal de
ingeniería y soporte de las
operadoras y empresas adquiera competencias en la nueva
tecnología, lo cual
supone tiempo e inversiones. Respecto a los usuarios particulares, para
instalar el nuevo protocolo es necesario añadir un software
al sistema
operativo Linux, Unix o Windows. En los más modernos, como
es el caso de
Windows XP, lo único que hay que hacer es activarlo, puesto
que ya está
instalado.
La transición
de
IPv4 a IPv6, dada la magnitud de sistemas implicados, será
realizada de forma
gradual, teniendo que coexistir ambas versiones durante varios
años. El
principal problema de la migración es, que mientras los
sistemas IPv6 son
compatibles hacia atrás (es decir, pueden enviar, encaminar
y recibir paquetes
IPv4), los sistemas IPv4 actuales no son capaces de manejar paquetes
IPv6. Lo
ideal sería declarar unos días de inactividad,
durante los cuales todas las
máquinas de Internet serán desactivadas, y se
migraría de IPv4 a IPv6. No
obstante, una tarea así, con millones de máquinas
y de administradores de redes
implicados, es prácticamente imposible. Por otro lado, para
facilitar la
migración es importante que las aplicaciones IPv4 existentes
sean capaces de
operar también con las aplicaciones IPv6; por ejemplo, los
navegadores de
Internet deben ser capaces de comunicarse utilizando IPv6 e IPv4.
Existen
dos
alternativas (que pueden trabajar de forma aislada o conjunta), para
llevar a
cabo la migración de las redes. La primera opción
es introducir una doble pila
completa de protocolos, IPv4 e IPv6, en los nodos IPv6. De esta forma,
este
nodo IPv6/IPv4 puede enviar y recibir paquetes IPv6 e IPv4. Cuando
trabaje con
un nodo IPv4, el nodo IPv6/IPv4 puede utilizar paquetes IPv4; cuando
trabaje
con un nodo IPv6, puede
utilizar
paquetes IPv6. Los nodos IPv6/IPv4 deben tener tanto direcciones IPv6
como
IPv4. Deben de ser capaces también de descubrir si otro nodo
es capaz de
utilizar IPv6 o sólo IPv4. para lo cual se utiliza DNS. La
segunda opción es utilizar
túneles. Esto permitiría que los nodos extremos
IPv6 se comuniquen siempre en
IPv6, aunque haya nodos intermedios IPv4. Se considera un
túnel a todos los
nodos IPv4 entre dos nodos IPv6. Utilizando esta técnica, el
nodo IPv6 que hace
frontera con el túnel, toma el paquete IPv6, y lo pone en el
campo de datos de
un paquete IPv4. Este paquete IPv4 tiene como dirección de
destino el nodo IPv6
en la parte final del túnel y es enviado al primer nodo IPv4
que conforma el
túnel. Los nodos IPv4 del túnel encaminan el
paquete, sin tener constancia de
que el paquete IPv4 que están manejando contiene un paquete
IPv6. Cuando este
paquete llega al extremo receptor IPv6 del túnel, que es
precisamente el
destino del paquete, éste determina que el paquete IPv4
contiene un paquete
IPv6, extrae el paquete IPv6 y lo encamina exactamente del mismo modo
que si
hubiera recibido el paquete IPv6 de un nodo IPv4 vecino.
Según
los expertos,
en el año 2008 el uso de la llamada Internet 2, basada en
IPv6, estará
generalizado. En estos momentos, Japón y Corea son los
únicos países en donde
está más implantada, ya que existían
muchos problemas con la escasez de
direcciones. En Estados Unidos el problema de direccionamiento es menor
que en
el resto del mundo, pues poseen la mayor parte de las direcciones IP.
En
Europa, IPv6 se habrá generalizado probablemente antes de
esa fecha. De hecho,
son ya varias las empresas e instituciones preparadas para IPv6, como
por
ejemplo, Telefónica
I+D o la Universidad
Politécnica de Madrid.
Breve glosario

- ARP Address
Resolution Protocol
- ATM
Asyncronous
Transfer Mode
- CIDR
Classless Inter-Domain Routing
- DHCP Dynamic
Host
Configuration Protocol
- Diffserv Differentiated
services
- DNS Domain
Name
Service
- IETF Internet
Engineering Task Force
-
IP Internet
Protocol
-
IPSec Internet
Protocol Security
-
MPLS MultiProtocol
Label Switching
- NAT Network Address Translation
- ND Neighbour
Discovery
-
QoS Quality
of Service
-
RFC Request For Comments
-
SSL Secure
Sockets Layer
-
TCP Transmission
Control Protocol
-
TE Traffic
Engineering
-
UMTS (3G) Universal
Mobile
Telecommunications System
- VoIP
Voice
over IP