La
multiplexación por división en longitud de onda, multiplexación óptica o
DWDM (Dense Wavelength Division Multiplexing) tiene su origen, en la
posibilidad de acoplar las salidas de diferentes fuentes emisoras de luz, cada
una a una longitud de onda diferente, sobre una misma fibra óptica. Después de
la transmisión a través de la fibra, las
señales a cada longitud de onda diferente, pueden ser separadas entre sí hacia
diferentes detectores en su extremo final. El componente encargado de inyectar
las distintas fuentes sobre la misma fibra óptica es el multiplexor, y el
encargado de separarlas es el demultiplexor. El concepto de esta tecnología de
transmisión óptica queda reflejada en la Figura
1.

Figura
1: Concepto de multiplexación por división en longitud de onda.
Cuando
la distancia entre los distintos puntos de la red es muy pequeña, la
introducción de nueva fibra puede ser una solución a los problemas de
capacidad. No obstante, cuando las distancias aumentan, o bien se tiene una
base de fibra instalada, la DWDM es la alternativa más económica.
La transparencia ha sido otro argumento a favor de las redes de
transporte DWDM. Mediante DWDM en cada
una de las longitudes de onda se pueden ubicar diferentes tasas de bit de
distintas capas superiores, como PDH, SDH, ATM e IP. Se puede ver, por lo
tanto, como una tecnología totalmente óptica, independiente de la tasa de bit y
protocolo de las capas superiores.
Hasta ahora
las más importantes técnicas de multiplexación utilizadas eran la TDM (Time Division Multiplexing) o multiplexación por división en el tiempo,
y la FDM (Frecuency Division Multiplexing)
o multiplexación por división en frecuencia. En TDM se segregan muestras de
cada señal en ranuras temporales que el receptor puede seleccionar mediante un
reloj correctamente sincronizado con el transmisor; y en FDM, cada señal se
transporta en una frecuencia subportadora que puede ser filtrada
electrónicamente por el receptor.
Si bien la FDM
y la TDM son sistemas de multiplexación incompatibles, la DWDM puede hacer uso
de señales previamente multiplexadas mediante las técnicas FDM y TDM en el
dominio eléctrico. Por ello la DWDM es, actualmente, la mejor solución a los
límites de capacidad alcanzados recientemente con la TDM en el dominio
eléctrico.
La historia de
las técnicas de multiplexación ha demostrado una evolución en espiral sobre el
espacio, la frecuencia y el tiempo, tal y como se muestra en la Figura 2. En efecto, la primera técnica de multiplexación
óptica ha sido la SDM (Space Division
Multiplexing), consistente en la mera disposición en paralelo, con el fin
de incrementar la capacidad del enlace, de fibras ópticas transportando la
misma longitud de onda entre el origen y el destino. En estos momentos la DWDM,
que también puede verse como una OFDM (Optical
Frecuency Division Multiplexing) considerando separaciones entre portadoras
ópticas de GHz, es la técnica idónea para aprovechar el gran ancho de banda
ofrecido por la fibra óptica. Cabe esperar que la técnica de multiplexación
óptica del futuro, cuando se resuelvan las limitaciones impuestas por la
dispersión en la fibra, sea la OTDM (Optical
Time Division Multiplexing).
En efecto,
tras evolucionar de las comunicaciones analógicas a las digitales, y de PDH a
SDH, el objetivo está ahora en pasar de SDH a DWDM. SONET (Syncronous Optical NETwork)
en Norte América y SDH (Syncronous
Digital Hierarchy)o JDS (Jerarquía Digital Síncrona) en Europa,
son los estándares de transmisión digital a larga distancia que resuelven los
problemas de compatibilidad entre equipos de distintos proveedores, la gestión
y mantenimiento de los equipos, así como de la inserción y la extracción de las
señales de jerarquías inferiores -de menor capacidad-, presentados por su
predecesor PDH (Plesiochronous Digital
Hierarchy). Tanto PDH, como SONET y SDH, son tecnologías de transmisión
están basadas en multiplexación en el tiempo, que utilizan la fibra óptica como
mero sistema de transmisión, pero que realizan las funciones de amplificación,
encaminamiento, extracción e inserción de señales, etc. en el dominio
eléctrico, a diferencia de DWDM.
La tecnología
de transporte SDH permite diferentes tasas de bit o STM (Synchronous Transport Module), desde STM-1 (155 Mbps) hasta STM-64
(10 Gbps). La protección se ofrece a través de topologías en anillo,
posibilitadas gracias a ADMs (Add and
Drop Multiplexers) o multiplexores de extracción e inserción de señales,
capaces de reconfigurarse del fallo de un enlace en menos de 50 ms. Otras
características importantes de SDH son la compatibilidad con la tecnología de
transporte precedente -es decir, PDH-, la posibilidad de transportar nuevos
formatos de señales como ATM (Asyncronous
Transfer Mode), estandarización mundial, monitorización de errores y su
potente funcionalidad de administración.

Figura 2: Evolución de las técnicas de multiplexación.
Si consideramos la capacidad de
las diferentes tecnologías como la tasa de transmisión de bits típica utilizada
y el factor de multiplexación ofrecido por los nodos de conmutación y
multiplexación, se puede ver una clara evolución:
- Inicialmente la
transmisión digital era capaz de soportar 2 Mbps (en el primer nivel de
multiplexación o multiplexores básicos), teniendo 64 Kbps cada una de las
señales tributarias. Estos 64 Kbps conforman la tasa de bit de las redes
telefónicas tradicionales.
- El siguiente
paso fue mejorar la eficiencia en la transmisión, permitiendo tasas de bit más
altas introduciendo cross-connects,
elementos de conmutación entre puertos de entrada y de salida. La señal
agregada pasó a tener una capacidad de 140 Mbps y un factor de multiplexación
de 2 Mbps. Por supuesto también hay tasas de bit intermedias, tales como 8 Mbps
o 34 Mbps. Esta tecnología es PDH.
- Un paso mayor,
que está de hecho en desarrollo en todos los países del mundo, es la
introducción de SDH. Actualmente el factor de multiplexación es de 150 Mbps y
es posible una capacidad de 10 Gbps. Nótese, de nuevo, que son posibles otras
tasas de bit intermedias.
- Una nueva etapa
está en el uso generalizado de la DWDM, que aún no ha sido totalmente
estandarizado debido la rápida evolución de estos equipos, lo que imposibilita
producir recomendaciones a tiempo y constituye una clara desventaja frente a
SDH. Ya no se está lejos de alcanzar una capacidad de 320 Gbps (32 longitudes
de onda), con un factor de multiplexación de 10 Gbps.
- El paso
siguiente se dará posiblemente en torno al año 2010 y requerirá grandes avances que superen las
limitaciones de la DWDM, consiguiendo incrementar el factor de multiplexación a
320 Gbps con una capacidad total de 10 Tbps, o quizás la combinación de DWDM
con el principio de TDM en el dominio óptico.
Todas estas
características hacen de DWDM la mejor técnica a corto plazo para llegar a
aprovechar todo el ancho de banda ofrecido por una fibra óptica, sin necesidad
de cambiar todos los equipos y enlaces existentes. La tecnología DWDM es estos
momentos, ampliamente utilizada en redes de cable de fibra óptica submarinos
internacionales, consiguiendo unas capacidades y una funcionalidad
inimaginables hace tan sólo cinco años. Los equipos actuales pueden albergar
hasta un SMT-16 (2,5 Gbps) en cada una de las 32 longitudes de onda que
soportan, lo que hace una capacidad total, que puede ser utilizada gradualmente,
de 80 Gbps. En un futuro próximo se podrá incrementar la capacidad por longitud
de onda a un STM-64 (10 Gbps).
El principal
reto en el diseño de estos sistemas es cómo conseguir un mayor número de
longitudes de onda sobre distancias de alrededor de 12.000 Km, para lo que se
debe tener un especial cuidado seleccionando las características de dispersión
de cada fibra y el espaciado entre longitudes de onda. Además, la seguridad y
disponibilidad, son requerimientos absolutamente necesarios de las redes submarinas,
por lo que muchos tramos utilizan componentes redundantes y topologías en
anillo. Para ello es necesario emplear
OADM (Optical Add and Drop Multiplexers).
Futuro de las redes DWDM

La
investigación y desarrollo de las redes DWDM en redes regionales y
metropolitanas ha madurado considerablemente en pocos años, además de haberse
incrementado el número de prototipos experimentales que actualmente están
siendo probados en Europa, Estados Unidos y Japón. Ya se ha anticipado que la
próxima generación de Internet, red donde el crecimiento de usuarios ha sido
especialmente espectacular, casi exponencial, empleará backbones ópticos basados en DWDM.
La evolución
esperada para las nuevas arquitecturas de red óptica DWDM se espera que sea
similar a la observada en las redes SDH:
- En un
primer paso (1997-2000) se instalarán enlaces punto a punto. No obstante, la
gran capacidad que soportan éstos, hacen de la fiabilidad y seguridad,
características totalmente necesarias. Ciertos equipos permiten el envío de
información por un camino redundante de protección, lo cual constituye una
forma sencilla y barata de conseguir el reencaminamiento de la información, en
caso de cualquier problema en el enlace activo.
- El
siguiente paso (2000), será la introducción de multiplexores de inserción y
extracción de canales ópticos o OADMs, y la aparición de arquitecturas en
anillo como las de las actuales redes SONET/SDH.
- El
último paso (2001), será la interconexión de diversos anillos, dando lugar a
que todas las funciones de conmutación y encaminamiento se realicen totalmente
en el dominio óptico en función de la longitud de onda de las señales. Un
elemento importante son los cross-connects ópticos o OXCs (Optical Cross Connects), que son elementos de conmutación de
canales entre puertos de entrada y de salida.
En unos cinco
años, la red de transporte europea experimentará un profundo cambio,
posibilitado por las soluciones DWDM ofrecidas a los operadores europeos por
los principales suministradores de dispositivos ópticos: Alcatel, Ciena, DCS,
Ericsson, GPT-Siemens, Lucent, NEC, Nortel, Pirelli. Las cifras de mercado que se prevén para DWDM se sitúan, según la
consultora norteamericana de fibra óptica KMI, desde los 3.000 millones de
dólares actuales, a los más de 9.000 millones para el año 2004, siendo Estados
Unidos el principal inversor. La implantación de la fibra óptica seguirá su
expansión, creciendo desde los 22,8 millones de Km en 1995, hasta los 63
millones de Km del 2001, con una implantación mayoritaria en Estados Unidos,
Japón y China.